Ocho años ordenando cajas ajenas
Rock on Silver no nació como una revista. Empezó como un cuaderno de notas que Lorena Sanchez Martinez llevaba a las ferias de Asunción para no confundir un prensaje uruguayo con uno argentino. Con el tiempo esas notas se volvieron fichas, las fichas se volvieron artículos y los artículos terminaron siendo esto: una publicación que intenta explicar qué se está mirando antes de que alguien pague por ello.
2017
El cuaderno de la feria dominical
Todo comenzó en el mercado de pulgas de Fernando de la Mora, revisando lotes de estampillas que llegaban atados con hilo de algodón. Lorena anotaba a mano el número de catálogo, el estado del dentado y el nombre del vendedor. Esas primeras páginas todavía existen y sirven como referencia cuando aparece una pieza dudosa.
2019
La primera guía de matrices
Después de comprar por error una reedición brasileña creyendo que era un original de Harvest, José Ramirez Cruz armó una tabla comparativa de códigos grabados en el surco interior. Esa tabla se publicó como artículo y sigue siendo el texto más consultado del archivo. La lección fue simple: sin matriz, no hay certeza.
2021
Reportajes fuera de Asunción
Gabriela Morales Romero empezó a viajar a Encarnación y Ciudad del Este para cubrir ferias más pequeñas, donde aparecen prensajes sudamericanos que casi nunca llegan a la capital. De esos viajes salieron entrevistas a coleccionistas que llevan décadas guardando discos en armarios de madera, lejos de cualquier vitrina.
2023
La sección práctica de conservación
Mariana Lopez Morales incorporó una rutina de cuidado para fundas ácidas y limpieza de surcos con cepillo de carbón. La idea era responder a una pregunta que se repetía en cada feria: cómo guardar un disco heredado sin arruinarlo. Desde entonces la sección incluye advertencias sobre productos abrasivos y métodos caseros que prometen más de lo que dan.
2025
Fotografía propia y notas de estado
José Herrera Reyes se sumó para documentar cada pieza con fotos de detalle: surcos, etiquetas, bordes de funda y marcas de humedad. Ahora cada artículo incluye notas de estado y rangos orientativos, para que el lector sepa si está frente a una rareza o frente a algo que aparece cada domingo.
La redacción sigue funcionando igual que en 2017: se revisa la pieza, se anota el número de catálogo y recién después se escribe. Si tienes una caja de discos heredados o una colección de estampillas sin catalogar, ese es exactamente el punto donde conviene empezar.