Cada tanto alguien escribe para contar cómo terminó una caja heredada, un lote de estampillas comprado a ciegas o un disco que estuvo años guardado sin saber qué era. No publicamos elogios sueltos: publicamos lo que cambió después de revisar la matriz, medir el estado de la funda o comparar el número de catálogo. Eso es lo que sirve cuando uno tiene que decidir si compra o deja pasar.
Lorena llegó con dos cajas de discos de su padre, casi todos de rock argentino de los ochenta. Después de separar prensajes originales de reediciones por el código de matriz, se quedó con once piezas que valía la pena restaurar y con una lista clara de lo que no convenía invertir. Guardó las fundas neutras y armó un fichero con número de catálogo y estado de cada disco.
Gabriela compró un lote de estampillas antiguas en un mercadillo de Fernando de la Mora sin saber qué tenía. Con la guía de catalogación por año y tirada pudo identificar tres series completas y descartar el resto como material común. El trabajo de ordenar por país y emisión le llevó dos tardes, pero ahora sabe exactamente qué guardar y qué ofrecer a otros coleccionistas.
José trajo una moneda conmemorativa que había comprado como rareza. Al revisar el canto y el peso contra la ficha técnica, resultó ser una emisión posterior sin el valor que le habían prometido. La devolvió a tiempo. Nos escribió para agradecer que le hayamos mostrado cómo verificar antes de pagar, en lugar de decirle simplemente que sí a todo.
Mariana heredó una colección de memorabilia musical sin inventario. Armamos juntos una ficha por pieza con foto, estado y datos de procedencia. Lo que parecía un montón de objetos sueltos terminó siendo un archivo consultable, y dos piezas que ella creía comunes resultaron ser programas de mano de conciertos de los setenta con demanda entre coleccionistas locales.
Antes de tomar cualquier nota como referencia, conviene aclarar como trabajamos. No somos una casa de subastas ni una tasadora oficial: publicamos observaciones de campo, hechas a partir de piezas que pasaron por nuestras manos en ferias de Asuncion, tiendas de barrio y colecciones heredadas. Cuando decimos que un prensaje es original, nos referimos a la matriz y al numero de catalogo que verificamos en esa copia concreta, no a una garantia universal sobre todas las copias del mismo titulo.
Los rangos orientativos que aparecen en cada articulo salen de lo que vimos pagar en ferias y mercadillos durante los ultimos meses. Varían segun estado de funda, presencia de insertos y demanda del momento. No sustituyen una tasacion profesional ni un peritaje para seguros o sucesiones.
Cuando anotamos "VG+" o "funda con desgaste en el borde", lo hacemos mirando la pieza bajo luz natural y con la aguja apoyada. Es una descripcion honesta, no una certificacion tecnica. Si vas a comprar a distancia, pide siempre fotos del surco interior y del codigo de matriz antes de cerrar.
La matriz y el numero de catalogo resuelven la mayoria de dudas sobre reediciones, pero hay prensajes sudamericanos de los setenta con codigos incompletos o repetidos entre plantas. En esos casos lo decimos abiertamente en el texto y sugerimos contrastar con catalogos impresos o con otros coleccionistas antes de concluir.
Las fotos que acompanan cada articulo son nuestras, tomadas sobre papel crema para que el tono del vinilo y del sello se vea lo mas fiel posible. No corregimos manchas, oxido ni marcas de humedad: si una pieza tiene una falla, aparece en la imagen tal como la encontramos.
No publicamos articulos pagados por vendedores ni aceptamos piezas a cambio de una resena favorable. Si en algun momento colaboramos con una feria o un puesto, lo indicamos al inicio del texto. El criterio editorial es el mismo: describir lo que vimos y dejar que el lector decida.
Si detectas un dato equivocado en una guia de identificacion, escribinos a info@rockonsilver.com con la referencia del articulo. Corregimos y anotamos la modificacion al pie del texto, sin borrar la version anterior, para que quede registro de como fue cambiando la informacion.